FELIZ PRIMAVERA!!!!
Espero hayan pasado muy lindas vacaciones!!
Es un lugar dedicado al yoga para niños, donde podrás aprender y divertirte. Habrán fotos, videos, juegos, mandalas y mucho más. Que lo disfrutes!!!
domingo, 27 de septiembre de 2009
EL SUEÑO
Había una vez un hombre, muy alto llamado Pablo, que vivía en una casa lejos en el campo. Su casa era una cabaña pequeña y al lado había un gran árbol que era un manzano. Las raíces de este árbol eran tan gruesas que estaban saliéndose de la tierra y empezando a empujar una de las esquinas de la cabaña. Pero al señor, no le importaba. El estaba muy feliz viviendo en su casa con
su perrito.
Una noche, tuvo un sueño. El soñó que una voz le dijo:
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Esa mañana se despertó y dijo: “ ¡Qué sueño tan extraño tuve!
¡Una voz diciéndome que fuera al Puente de Londres! ¡Pues, Londres está muy lejos! No es posible que yo haga ese viaje.” Y siguió con sus asuntos diarios vendiendo sus mercancías en el pueblo.
Esa noche, él tuvo el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
El pensó que era muy extraño tener ese mismo sueño otra vez. Pero
otra vez lo ignoró.
La noche siguiente tuvo exactamente el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Parecía como si le estuviera gritando y pensó: “¡Ya no lo soporto más.
Debo de estar loco, pero sí voy a ir al Puente de Londres!”
Así que le dijo adiós a su perrito y al manzano y empezó su viaje por
el camino. Fue por aquí y por allá. Subió y bajo colinas y montañas.
Se cruzo con águilas y otros pájaros, y pensó, “ Qué viaje más maravilloso es este”.
Al fin llegó a Londres y encontró el famoso Puente de Londres. ¿ Y
ahora qué debo de hacer? Pensó. No sabía. Entonces se sentó, y se sentó,y se sentó. No pasó nada. Otra vez se sentó, y se sentó, y se sentó. No pasó nada. Se empezó a oscurecer, así que se acostó a dormir.
La mañana siguiente esperó otra vez. Se sentó, y se sentó, y se
sentó. Se sentó, y se sentó, y se sentó. Al fin, dijo: “ ¡Ay, que tonto soy!
¡Siguiendo un sueño! ¡Estoy perdiendo mi tiempo!” empezó a irse furioso con sígo mismo.
En ese momento un señor mas bajo llamado Luis, salió corriendo de su tienda y lo persiguió, gritando, “¡Espérate!” Pablo paró. Y Luis le dijo: “Señor, yo lo he visto sentado aquí hora tras hora por dos días ya. Y he deseado saber qué está haciendo aquí usted. ¿Qué está esperando usted?
Pablo, un poco estorbado, dijo: “Pues, le diré la verdad, tuve el
mismo sueño noche tras noche que me decía, ‘vaya al Puente de Londres,
vaya al Puente de Londres’ así que al fin pensé que debería hacer algo. Pero esto es todo lo que logré. ¡Nada!”
“Ah, Sí ¡Sueños!” y Luis se rió. “Son tan tontos. Usted sabe,
muchos años atrás yo también tuve un sueño noche tras noche igual que usted. ¡En mi sueño soñé que había una casa lejos en el campo con un manzano al lado. Sus raíces habían crecido tanto que estaban empujando una esquina de la casa! ¡Y qué debajo de la casa había un tesoro! ¿Te imaginas? ¿Yo, irme tan lejos en el campo buscando un manzano tonto?
¡Sueños! ¡Eso es todo lo que son!”
Pablo pensaba e inmediatamente le dijo: “ ¡Adiós, y Gracias!” y se fue corriendo, muy animado durante todo el regreso a su casa.
Cavó debajo del manzano. ¿Y qué tú crees que encontró? ¡Un tesoro!
¡Diamantes, rubís, y perlas! Ahí mismo en su jardín, por seguir y honrar su sueño.
su perrito.
Una noche, tuvo un sueño. El soñó que una voz le dijo:
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Esa mañana se despertó y dijo: “ ¡Qué sueño tan extraño tuve!
¡Una voz diciéndome que fuera al Puente de Londres! ¡Pues, Londres está muy lejos! No es posible que yo haga ese viaje.” Y siguió con sus asuntos diarios vendiendo sus mercancías en el pueblo.
Esa noche, él tuvo el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
El pensó que era muy extraño tener ese mismo sueño otra vez. Pero
otra vez lo ignoró.
La noche siguiente tuvo exactamente el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Parecía como si le estuviera gritando y pensó: “¡Ya no lo soporto más.
Debo de estar loco, pero sí voy a ir al Puente de Londres!”
Así que le dijo adiós a su perrito y al manzano y empezó su viaje por
el camino. Fue por aquí y por allá. Subió y bajo colinas y montañas.
Se cruzo con águilas y otros pájaros, y pensó, “ Qué viaje más maravilloso es este”.
Al fin llegó a Londres y encontró el famoso Puente de Londres. ¿ Y
ahora qué debo de hacer? Pensó. No sabía. Entonces se sentó, y se sentó,y se sentó. No pasó nada. Otra vez se sentó, y se sentó, y se sentó. No pasó nada. Se empezó a oscurecer, así que se acostó a dormir.
La mañana siguiente esperó otra vez. Se sentó, y se sentó, y se
sentó. Se sentó, y se sentó, y se sentó. Al fin, dijo: “ ¡Ay, que tonto soy!
¡Siguiendo un sueño! ¡Estoy perdiendo mi tiempo!” empezó a irse furioso con sígo mismo.
En ese momento un señor mas bajo llamado Luis, salió corriendo de su tienda y lo persiguió, gritando, “¡Espérate!” Pablo paró. Y Luis le dijo: “Señor, yo lo he visto sentado aquí hora tras hora por dos días ya. Y he deseado saber qué está haciendo aquí usted. ¿Qué está esperando usted?
Pablo, un poco estorbado, dijo: “Pues, le diré la verdad, tuve el
mismo sueño noche tras noche que me decía, ‘vaya al Puente de Londres,
vaya al Puente de Londres’ así que al fin pensé que debería hacer algo. Pero esto es todo lo que logré. ¡Nada!”
“Ah, Sí ¡Sueños!” y Luis se rió. “Son tan tontos. Usted sabe,
muchos años atrás yo también tuve un sueño noche tras noche igual que usted. ¡En mi sueño soñé que había una casa lejos en el campo con un manzano al lado. Sus raíces habían crecido tanto que estaban empujando una esquina de la casa! ¡Y qué debajo de la casa había un tesoro! ¿Te imaginas? ¿Yo, irme tan lejos en el campo buscando un manzano tonto?
¡Sueños! ¡Eso es todo lo que son!”
Pablo pensaba e inmediatamente le dijo: “ ¡Adiós, y Gracias!” y se fue corriendo, muy animado durante todo el regreso a su casa.
Cavó debajo del manzano. ¿Y qué tú crees que encontró? ¡Un tesoro!
¡Diamantes, rubís, y perlas! Ahí mismo en su jardín, por seguir y honrar su sueño.
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