sábado, 12 de diciembre de 2009

Fin de Año

Nos despedimos, concluimos un nuevo año y llegamos al final de una nueva etapa. A lo largo de él hemos vivido muchas experiencias pero por sobre todo, hemos crecido. Todos aprendimos algo gracias a la interacción con los demás: compañeros, maestros, profesores, funcionarios, padres y ojalá que ese aprendizaje nos aliente y nos motive a seguir buscando, que no es, ni más ni menos, que seguir viviendo.
Haz siempre lo que sientas en tu corazón y no permitas que las críticas te bloqueen, recuerda que ellas siempre estarán ahí sin importar lo que hagas.
No temas, cree firmemente en ti y en tus posibilidades, el miedo siempre estará ahí, respétalo pero aprende a utilizarlo, para desafiarte a ir un paso más allá de donde creas que puedas llegar, el poder para lograrlo está dentro de ti, descúbrelo.
Disfruta tus vacaciones, las mereces. Juega, ríe y deja volar tu imaginación.
Hasta el próximo año, los espero para comenzar juntos una nueva etapa.

¡¡¡Felices Vacaciones!!!
¡Quien los quiere mucho!
María José

jueves, 3 de diciembre de 2009

El espejo estropeado

Había una vez un niño listo y rico, que tenía prácticamente de todo, así que sólo le llamaba la atención los objetos más raros y curiosos. Eso fue lo que le pasó con un antiguo espejo, y convenció a sus padres para que se lo compraran a un misterioso anciano. Cuando llegó a casa y se vio reflejado en el espejo, sintió que su cara se veía muy triste. Delante del espejo empezó a sonreír y a hacer muecas, pero su reflejo seguía siendo triste.
Extrañado, fue a comprar golosinas y volvió todo contento a verse en el espejo, pero su reflejo seguía triste. Consiguió todo tipo de juguetes y cachivaches, pero aún así no dejó de verse triste en el espejo, así que, decepcionado, lo abandonó en una esquina. "¡Vaya! ¡es la primera vez que veo un espejo estropeado!"
Esa misma tarde salió a la calle para jugar y comprar unos juguetes, pero yendo hacia el parque, se encontró con un niño pequeño que lloraba entristecido. Lloraba tanto y le vio tan sólo, que fue a ayudarle para ver qué le pasaba. El pequeño le contó que había perdido a sus papás, y juntos se pusieron a buscarlo. Como el chico no paraba de llorar, nuestro niño gastó su dinero para comprarle unas golosinas para animarle hasta que finalmente, tras mucho caminar, terminaron encontrando a los padres del pequeño, que andaban preocupadísimos buscándole.
El niño se despidió del chiquillo y se encaminó al parque, pero al ver lo tarde que se había hecho, dio media vuelta y volvió a su casa, sin haber llegado a jugar, sin juguetes y sin dinero. Ya en casa, al llegar a su habitación, le pareció ver un brillo procedente del rincón en que abandonó el espejo. Y al mirarse, se descubrió a sí mismo radiante de alegría, iluminando la habitación entera. Entonces comprendió el misterio de aquel espejo, el único que reflejaba la verdadera alegría de su dueño.
Y se dio cuenta de que era verdad, y de que se sentía verdaderamente feliz de haber ayudado a aquel niño.
Y desde entonces, cuando cada mañana se mira al espejo y no ve ese brillo especial, ya sabe qué tiene que hacer para recuperarlo.


Ayudar a los demás produce la alegría más verdadera

martes, 1 de diciembre de 2009

El árbol y las verduras

Había una vez un precioso huerto con verduras sobre el que se levantaba un frondoso árbol. Ambos (verduras y árbol) daban a aquel lugar un aspecto precioso y eran el orgullo de su dueño. Lo que no sabía nadie era que las verduras del huerto y el árbol se llevaban fatal. Las verduras no soportaban que la sombra del árbol les dejara la luz justa para crecer, y el árbol estaba harto de que las verduras se bebieran casi todo el agua antes de llegar a él, dejándolo la justa para vivir.
La situación llegó a tal extremo, que las verduras se hartaron y decidieron absorber toda el agua para secar el árbol, a lo que el árbol respondió dejando de dar sombra para que el sol directo de todo el día resecara las verduras. En muy poco tiempo, las verduras estaban marchitas, y el árbol comenzaba a tener las ramas secas.
Ninguno de ellos contaba con que el granjero, viendo que toda la huerta se había echado a perder, decidiera dejar de regarla. Y entonces tanto las verduras como el árbol supieron lo que era la sed de verdad y estar destinados a secarse.
Aquello no parecía tener solución, pero una de las verduras, un pequeño calabacín, comprendió la situación y decidió cambiarla. Y a pesar del poco agua y el calor, hizo todo lo que pudo para crecer, crecer y crecer... Y consiguió hacerse tan grande, que el granjero volvió a regar el huerto, pensando en presentar aquel hermoso calabacín a algún concurso.
De esta forma las verduras y el árbol se dieron cuenta de que era mejor ayudarse que enfrentarse, y de que debían aprender a vivir con lo que les tocaba, haciéndolo lo mejor posible, esperando que el premio viniese después.
Así que juntos decidieron colaborar con la sombra y el agua justo para dar las mejores verduras, y su premio vino después, pues el granjero dedicó a aquel huerto y aquel árbol los mejores cuidados, regándolos y abonándolos mejor que ningún otro en la región.

sábado, 28 de noviembre de 2009

CUENTO: EL REFLEJO DE TUS ACTOS

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.
Cierto día, un perrito buscaba refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas.
El perrito subió lentamente las viejas escaleras y se topó con una puerta, entró y para su sorpresa, dentro del cuarto habían 1000 perritos más observándolo fijo como el los observaba a ellos.
El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.
Los 1000 perritos hicieron lo mismo.
Posteriormente sonrió y les ladro alegremente y quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y le ladraban alegremente.
Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando:
¡Qué lugar tan agradable voy a venir más seguido a visitarlos!
Tiempo después otro perrito entró al mismo cuarto, pero a diferencia del primero, al ver los otros 1000 perritos se sintió amenazado ya que los miraba de manera agresiva. Posteriormente comenzó a gruñir y vio como los 1000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 también a él.
Cuando este perrito salió del cuarto pensó:
¡Qué lugar tan horrible nunca más volveré a entrar!
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:
La casa de los 1000 espejos.

domingo, 27 de septiembre de 2009

FELIZ PRIMAVERA!!!!
Espero hayan pasado muy lindas vacaciones!!

EL SUEÑO

Había una vez un hombre, muy alto llamado Pablo, que vivía en una casa lejos en el campo. Su casa era una cabaña pequeña y al lado había un gran árbol que era un manzano. Las raíces de este árbol eran tan gruesas que estaban saliéndose de la tierra y empezando a empujar una de las esquinas de la cabaña. Pero al señor, no le importaba. El estaba muy feliz viviendo en su casa con
su perrito.
Una noche, tuvo un sueño. El soñó que una voz le dijo:
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Esa mañana se despertó y dijo: “ ¡Qué sueño tan extraño tuve!
¡Una voz diciéndome que fuera al Puente de Londres! ¡Pues, Londres está muy lejos! No es posible que yo haga ese viaje.” Y siguió con sus asuntos diarios vendiendo sus mercancías en el pueblo.
Esa noche, él tuvo el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
El pensó que era muy extraño tener ese mismo sueño otra vez. Pero
otra vez lo ignoró.
La noche siguiente tuvo exactamente el mismo sueño.
“Vaya al Puente de Londres. Vaya al Puente de Londres”
Parecía como si le estuviera gritando y pensó: “¡Ya no lo soporto más.
Debo de estar loco, pero sí voy a ir al Puente de Londres!”
Así que le dijo adiós a su perrito y al manzano y empezó su viaje por
el camino. Fue por aquí y por allá. Subió y bajo colinas y montañas.
Se cruzo con águilas y otros pájaros, y pensó, “ Qué viaje más maravilloso es este”.
Al fin llegó a Londres y encontró el famoso Puente de Londres. ¿ Y
ahora qué debo de hacer? Pensó. No sabía. Entonces se sentó, y se sentó,y se sentó. No pasó nada. Otra vez se sentó, y se sentó, y se sentó. No pasó nada. Se empezó a oscurecer, así que se acostó a dormir.
La mañana siguiente esperó otra vez. Se sentó, y se sentó, y se
sentó. Se sentó, y se sentó, y se sentó. Al fin, dijo: “ ¡Ay, que tonto soy!
¡Siguiendo un sueño! ¡Estoy perdiendo mi tiempo!” empezó a irse furioso con sígo mismo.
En ese momento un señor mas bajo llamado Luis, salió corriendo de su tienda y lo persiguió, gritando, “¡Espérate!” Pablo paró. Y Luis le dijo: “Señor, yo lo he visto sentado aquí hora tras hora por dos días ya. Y he deseado saber qué está haciendo aquí usted. ¿Qué está esperando usted?
Pablo, un poco estorbado, dijo: “Pues, le diré la verdad, tuve el
mismo sueño noche tras noche que me decía, ‘vaya al Puente de Londres,
vaya al Puente de Londres’ así que al fin pensé que debería hacer algo. Pero esto es todo lo que logré. ¡Nada!”
“Ah, Sí ¡Sueños!” y Luis se rió. “Son tan tontos. Usted sabe,
muchos años atrás yo también tuve un sueño noche tras noche igual que usted. ¡En mi sueño soñé que había una casa lejos en el campo con un manzano al lado. Sus raíces habían crecido tanto que estaban empujando una esquina de la casa! ¡Y qué debajo de la casa había un tesoro! ¿Te imaginas? ¿Yo, irme tan lejos en el campo buscando un manzano tonto?
¡Sueños! ¡Eso es todo lo que son!”
Pablo pensaba e inmediatamente le dijo: “ ¡Adiós, y Gracias!” y se fue corriendo, muy animado durante todo el regreso a su casa.
Cavó debajo del manzano. ¿Y qué tú crees que encontró? ¡Un tesoro!
¡Diamantes, rubís, y perlas! Ahí mismo en su jardín, por seguir y honrar su sueño.

jueves, 6 de agosto de 2009

La caña de bambú

Un anciano rey hizo llamar al sabio del bosque y le dijo:
- Mi buen amigo, quiero que tomes esta caña de bambú y recorras todo el reino. Habrás de entregársela a la persona que consideres la más tonta de todas ellas.
El sabio se puso en camino. Recorrió campos, ciudades y pueblos, pero no halló una persona a la que considerar la más tonta. Entonces regresó junto al monarca. El rey había enfermado de gravedad. Sus días estaban contados. Lloroso, se quejaba de esta forma:
- ¡Qué desafortunado soy! Toda mi vida acumulando riquezas y ahora ¿cómo haré para llevármelas? No quiero dejarlas, no quiero dejarlas. ¡Tantos esfuerzos para reunir grandes tesoros!
El sabio entregó la caña de bambú al rey.

domingo, 5 de julio de 2009

domingo, 24 de mayo de 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

La Mariposa


Sentado con pies juntos

muevo piernas de arriba a bajo.

Haciendo aleteos.

Es bueno para mover las articulaciones

de la cadera y estirar músculos internos

de las piernas.

La ballena Lola

La ballena Lola era grande, muy grande, y solitaria, muy solitaria. Hacía años que no quería saber nada de nadie, y cada vez se le notaba más tristona. En cuanto alguno trataba de acercarse y animarla, Lola le daba la espalda.
Muchos pensaban que era la ballena más desagradable del mundo y dejaron de hacerle caso, a pesar de que la vieja Turga, una tortuga marina de más de cien años, contaba que siempre fue una ballena buena y bondadosa. Un día, Dido, un joven delfín, escuchó aquella historia, y decidió seguir a Lola secretamente. La descubrió golpeándose la boca contra las rocas, arriesgándose frente a las grandes olas en la costa y comiendo arena en el fondo del mar. Nadie lo sabía, pero Lola tenía un mal aliento terrible porque un pez había quedado atrapado en su boca, y esto la avergonzaba tanto que no se atrevía a hablar con nadie.
Cuando Dido se dio cuenta de aquello, le ofreció su ayuda, pero Lola no quería apestarle con su mal aliento ni que nadie se enterara.
- No quiero que piensen que tengo mal aliento -decía Lola.
- ¿Por eso llevas apartada de todos tanto tiempo? -respondió Dido, sin poder creerlo.- Pues ahora no piensan que tengas mal aliento; ahora piensan que eres desagradable, aburrida y desagradecida, y que odias a todos. ¿Crees que es mejor así?
Entonces Lola comprendió que su orgullo, su exagerada timidez, y el no dejarse ayudar, le había creado un problema todavía mayor. Arrepentida, pidió ayuda a Dido para deshacerse de los restos del pez, y volvió a hablar con todos. Pero tuvo que hacer un gran esfuerzo para ser aceptada de nuevo por sus amigos, y decidió que nunca más dejaría de pedir ayuda si de verdad la necesitaba, por muy mal que estuviese.

miércoles, 15 de abril de 2009

EL SAPITO

Era una vez una carrera... de sapos.

El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente para vibrar y gritar por ellos. Comenzó la competencia.
Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
- ¡Que pena!! Esos sapos no lo van a conseguir... no lo van a conseguir...
Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando:
- ¡Que pena!! Ustedes no lo van a conseguir...
Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo, y ahora cada vez más con más fuerza.
Ya llegando el final de la competencia todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente en contra de todos, seguía. Llegó a la cima con todo su esfuerzo.
Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba.
Y descubrieron que... ¡Era sordo!

¡No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!
¡Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas!

Moraleja: Sé siempre SORDO cuando alguien te diga que no puedes realizar algún sueño.

sábado, 4 de abril de 2009

El árbol que no sabía quien era

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales.
Todo era alegría en el jardín; y todos ellos estaban muy satisfechos y felices. Excepto por un solo árbol, profundamente triste.
El pobre tenía un problema: no daba frutos. "No sé quién soy," se lamentaba.
- Lo que te falta es concentración,- le decía el manzano,- si realmente lo intentas, podrás tener deliciosas manzanas. ¿Ves que fácil es?
- No lo escuches,- exigía el rosal.- Es más sencillo tener rosas y ¿Ves que bellas son?
Y desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
-No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. ES tu enfoque lo que te hace sufrir.
"No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo. Conócete a ti mismo como eres. Y para lograr esto, escucha tu voz interior." Y dicho esto, el búho se fue.
"¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? " Se preguntaba el árbol desesperado. Y se puso a meditar esos conceptos.
Finalmente, de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y pudo escuchar su voz interior diciéndole:
"Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros y belleza al paisaje. Eso es quién eres. ¡Sé lo que eres! Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces todo el jardín fue completamente feliz, cada quien celebrándose a sí mismo.

miércoles, 25 de marzo de 2009

OM

Finalizamos las clases cantando el Mantra Om .
Con este logramos concentrarnos y tranquilizar la mente.
Produce una vibración que nos sana y nos da armonía.

LA PINZA



Postura de yoga que estamos trabajando en clase,
con ella logramos un gran estiramiento.

martes, 17 de febrero de 2009

CUENTO PARA MEDITAR

EL ECO DE LA VIDA

Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas. De repente,
el hijo se cayó, se lastimó y gritó: “¡¡¡AAAhhhhhhhhhhhhhhh!!!”
Para su sorpresa, de algún lugar en la montaña, oyó una voz repitiendo:
“¡¡¡AAAhhhhhhhhhhhhhhh!!!”
Con curiosidad, el niño gritó: “¡¡¡¿¿¿Quién eres tú???!!!”
Recibió de respuesta: “¡¡¡¿¿¿Quién eres tú???!!!”

Enojado con la contestación, gritó: “¡Cobarde!”
Recibió de respuesta: “¡Cobarde!”
Miró a su padre y le preguntó: “¿Qué sucede?”
El padre sonrió y dijo: “Hijo mío, presta atención.”
Y entonces el padre gritó a la montaña: “¡Te admiro!”
La voz respondió: “¡Te admiro!”
De nuevo el hombre gritó: “¡Eres un campeón!”
La voz respondió: “¡Eres un campeón!”
El niño estaba asombrado, pero no entendía.
Luego, el padre le explicó:

“La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA. Te devuelve todo lo que dices o haces... Nuestra vida, simplemente es el reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas más felicidad, ayuda a los demás a que sean felices. Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. Ella te dará de regreso exactamente aquello que tú le has dado.”

lunes, 16 de febrero de 2009

MANDALAS




Pintá estos Mandalas y divertite!!!
En un lugar con música tranquila, sentate a pintarlo como vos quieras.
Sólo tienes que concentrarte en ello.
Importante: si haces clic sobre el mandala se agrandará y lo podrás imprimir o guardar.

SALUDO AL SOL



Es una serie de posturas dinámicas que se realizan acompañados por la respiración. Puede realizarse al comienzo de una clase para entrar en calor. Es muy lindo realizarlo ya que te concentras nada más que en ello, te sentís en armonía.

jueves, 12 de febrero de 2009

Bienvenidos

Hola!!!
Espero que disfruten de este lugarcito que he creado para ustedes.
Quisiera que se diviertan investigando y aprendiendo lo que es el Yoga.
Simplemente espero transmitirles un poquito de lo que he aprendido.
Muchos cariños!!!